Homenatge a Lluis Gustems Pardo.

Cuchi, Buyuyu,Gat masqué i després Gat Kiki.

Sempre posant-me noms i provocant-me. I jo sempre caient de quatre potes.

Però estimaves i molt. A tots.

Estimaves les persones i estimaves les coses.

Mai havia sentit de tu, una mala paraula de ningú de la família o en qualsevol cas, deixaves anar una de les teves ironies que mes aviat em feien somriure.

Orgullós de les teves arrels, dels teus cognoms , de la teva família, de la que et vas trobar i de la que vas crear. El teu orgull era un orgull sa. Perquè era un orgull ben entès. A vegades podies semblar molt John Wayne, però eres un tros de pa, de la millor qualitat. Sempre estaves per qui et necessitava sense importar res mes. Potser no eres detallista, però eres l’essència del que significa estimar .

La família que tu i la Lluïsa vau crear , els meus nebots i els seus fills, diran de tu moltes coses maques i jo d’altres, i tots estarem d’acord en que ens has donat tot a tots, estarem d’acord en que tenies que estar amb nosaltres molts mes anys, encara que mentre nosaltres siguem en aquest mon, seguirem parlant de tu i et recordarem amb un somriure als llavis. Avui encara no podem. Avui només tenim pena, avui ens fa mal el cor.

T’estimo Lluís, i per a mi, els meus germans son sagrats, i amb tu, se,n va un bon tros del Enriquet i un bon tros de mi.

M’agradaria que el cel existís, per tornar-te a trobar.

M’hauré de conformar amb donar les gràcies d’haver-te tingut a la meva vida.

Adéu tete.

Nota: Leído en el funeral de mi hermano en Agosto 2020.

Mi tia Margarida

Mi tía nació en una época equivocada. Fue en Santes Creus , pero siempre soñó con vivir en una ciudad.

Tenía inquietudes más interesantes que el resto de las mujeres de su entorno, pero las circunstancias de su tiempo no se las dejaron realizar. Estudiar y viajar no eran conceptos preferentes en una mujer nacida en los años 20.

Creo que mi tía en su juventud, fue una rebelde. Mis abuelos tenían que llamarle la atención porque no era demasiado prudente. Decía lo que pensaba y seguro que eso le hizo ganarse más de una bronca.

Siempre ha tenido una mentalidad muy práctica y ha sido firme enemiga de la autocompasión.

De soltera vivía en lo que ahora es mi casa y al casarse, pasó a vivir en la planta baja de al lado, con lo cual las dos familias teníamos contacto diario. Siempre ha bromeado sobre el gran progreso que hizo al casarse ya que ni siquiera cambió de finca.

En mi época adolescente en la que yo ni estudiaba ni trabajaba ,mi tía venía a casa a hablar con mi madre para convencerla de que esa situación no podía ser. Lástima que a mí madre la situación la superase…

Físicamente parecíamos madre e hija tanto por nuestro físico, como por la forma de hablar, tono de voz y gestos.

Mi tía ahora con 91 años ya no puede hacer lo que más le gustaba…Largos paseos, acudir a presentaciones de libros, museos…Todo le parecía muy interesante y te lo explicaba con mucha ilusión.

Me siento particularmente unida a ella porque siempre nos hemos entendido bien y no puedo decir que con pocas palabras, porque las palabras nunca ha sido nada que nos hayamos ahorrado.!!

En fin, que mi tía es uno de esos seres que hace que la maltrecha humanidad, tenga un componente que le da brillo.

Ella y mi tío Enrique, son lo más cercano que me queda de mis padres.

Me acercaré ,como hago de vez en cuando, a verla una mañana y le leeré esto.

Los homenajes hay que hacerlos también, en vida.

Femenino, masculino, singular y plural.

Soy consciente de que este escrito va a cabrear a más de una. Pero para que eso ocurra mínimamente, voy a intentar, con toda mi alma, explicarme y buscar las palabras más adecuadas para hacerme entender, que no siempre es fácil y más en temas en los que hay una especial sensibilidad.

Entiendo que haya una exaltación de positivismo para que las mujeres nos sintamos maravillosas y especiales. Hay, por desgracia, una baja autoestima en general, debida a siglos de menosprecio y degradación. Todas, en mayor o menor medida, hemos sido victimas de algún abuso o hechos mucho peores. Yo también he sufrido lo mio, por eso me siento con autoridad para poder decir lo que pienso respecto a este tema, aunque esto no va de mí. Va de nosotras.

Quiero que quede larguísimo que reclamo una igualdad entre hombre y mujer a todos los niveles. Y que entiendo que algunas ayudas sean más para mujeres que para hombres debido precisamente a que suele haber más, muchísimas victimas femeninas, que masculinas, de la violencia de genero a todos los niveles, no solo al domestico. Me parece asquerosamente injusto que aún hoy, tengamos que salir chillando a la calle para reclamar derechos o para denunciar injusticias. Me parece muy feo e incluso ilegal, que las mujeres cobren menos que los hombres ocupando los mismos cargos.

Aún hay mucho por lo que luchar.

Peeeeeero….y aquí viene mi mensaje…

Precisamente porque creo que somos iguales, soy consciente de que hay de todo dentro de un mismo sexo. Estoy un poco cansada de los mensajes que leo a diario diciendo que somos maravillosamente maravillosas. No. No es así. He conocido a mujeres que son un puto desastre, he conocido a mujeres que ni siquiera tienen buen fondo y les gusta hacer daño. He conocido a mujeres vagas, débiles y perras.

Me parece un poco triste que necesitemos tanta frase y manual de auto ayuda diaria . Es pesado y cansino. En vez de estar babeando con dibujitos y videos, pensemos que vamos a hacer hoy de bueno. Pensemos en que vamos a hacer de útil, en hacer bien nuestro trabajo, en gestionar nuestra vida y hacernos respetar. Y si, todo eso lo podemos hacer con rimmel y pintalabios, no pasa nada.

Si es cierto que en general (y siempre en general) somos fuertes para lidiar con los problemas. Tal vez sea una mutación genética después de tanto aguantar. Tenemos un tipo de fuerza que no se adquiere en ningún gimnasio.

Pero tampoco estaré de acuerdo jamás en las que menosprecian a un hombre, por el hecho de serlo, las que ven machismo en cualquier cosa y las que confunden el ser feminista en caer en el mismo tipo de comentarios que haría un machista a una mujer.

Ahora voy a hablar de los hombres un poquito.

Aún queda, por desgracia, muchos restos de mala educación machista en muchos de ellos. Me da mucha pena ver, que no es solo cosa del pasado, sino algo muy obvio en chicos jóvenes. Todavía existe mucha mala educación machista por parte de padres y madres.

Los hombres que son inteligentes y buenas personas, no caen en eso. Ni se sienten menos hombres cocinando , comprando en el super o poniendo una lavadora. Son conscientes de que todos estamos en el mismo barco y tenemos las mismas necesidades y derechos. Eso son HOMBRES para mi, en ese sentido de la palabra que a algunos le gusta tanto utilizar.

En resumidas cuentas, que somos animalitos todos y hay de todas las clases independientemente del sexo. La humanidad no se divide en sexos, y cada persona es una infinidad de cosas buenas y malas.

Si después de leer esto, alguien me quiere tildar de lo que sea, que lo haga. Yo ya sé quien soy.

Salvadora Pardo o la Sra. Dora

Cuando mi madre quedó embarazada de mí, creyó que había llegado su menopausia (algunas veces he bromeado diciendo que me tenían que haber puesto ese nombre). . No tuvo ninguna alegría de haberse quedado embarazada, más bien se sentía avergonzada de volver a estar preñada a sus 40 años y teniendo ya dos hijos, Luis de 15 años y Enrique de 12.

No recuerdo que mi madre haya sido nunca una mujer efusiva en sus demostraciones de afecto. No recuerdo (excepto en raras ocasiones) que a mí o a mis hermanos nos abrazara dándonos besos o nos achuchara como hacen otras madres, mientras dicen lo guapos que son sus hijos. Jamás ha hablado con orgullo de sus hijos como otras madres que alardean de sus logros o virtudes. Ella siempre discreta, prudente, amable, simpática y sonriente con todo el mundo pero sin dar excesiva confianza a nadie. Huyendo de los cotilleos de las vecinas y sin meterse en la vida de nadie para nada.

En cambio y aunque parezca una contradicción, JAMAS en la vida me he sentido falta de cariño. Su cariño no ha estado en sus palabras, ni en sus besos, sino en sus hechos y sus gestos de amor. En su comportamiento.

Tengo muy presente su dedicación hacia mí…y recuerdo con nostalgia cuando me venía a despertar por las mañanas para ir al cole, cuando me vestía (yo estaba con los ojos cerrados medio durmiendo aún) y me mojaba la cabeza con agua de colonia, cuando me hacía las coletas siempre con esa raya perfecta…

cuando me hizo aquel disfraz de “Dama del oeste” como decía ella con unas viejas cortinas..

Estoy convencida de que aunque no deseara tener un tercer hijo, luego se lo pasó bien jugando conmigo como si fuera su muñeca. Recuerdo que a veces las dos peinábamos y arreglábamos a mis muñecas…como si ella fuera una niña también!!

En la noche de Reyes reunía a las muñecas viejas con las nuevas y las sentaba en una mesita con sus cubiertos y golosinas, como si de una reunión de amigas se tratara, esperando que yo asistiera a esa cita. Era como un escenario preparado para una función…Tenía ilusión por las cosas y la comunicaba pero sin aspavientos, siempre de una forma sonriente, feliz y tranquila.

Mi madre también en las actitudes y las costumbres era bastante recta. Ni mucho menos me daba todo lo que quería. Era muy responsable tanto con el dinero como en la forma de llevar su casa. Yo no era de pedir cosas, pero las que pedía, hacía que me las ganara un poquito, como debe ser, para poderlas así valorar. No le gustaba nada que yo le llevara la contraria o pusiera en duda su opinión, es por eso que cuando ya fui más mayorcita hubo momentos en que la veía como a una dictadora horrorosa y odiosa…y a lo mejor lo único que pasaba ,era que me hacía poner una bata para estar en casa y no mancharme el uniforme del cole!!!

Sufrió mucho durante mi adolescencia. Yo era rebelde, moderna, justiciera y rompedora de todo lo que mis “mayores” padres podían aceptar!! Siempre paciente, con una prudencia y cordura que ya me gustaría haber heredado, llevó mi etapa adolescente a sus cercanos 60 años como buenamente pudo y supo, viniéndole muy grande tener que batallar con una adolescente que en vez de estudiar, solo pensaba en la música y el amor. Supongo que lo único que podría recriminarle a mi madre es que no me diera más caña en esa época, pero ¿Cómo voy a hacer eso?… Mi padre enfermo de Parkinson, mi abuela en casa, problemas económicos y encima yo bailando física y mentalmente, con el tocadiscos a toda leche y…la viva la vida!!!……ella estaba cansada y yo le podía!!!

Dicen que la vida da muchas vueltas, pero la mía siempre gira alrededor de ella. Cuando me casé y por diferentes circunstancias que no vienen al caso, fuimos a vivir con mis padres, yo acepté esa situación porque sabía que no habría problema de convivencia. Mi madre siempre ha callado delante de una discusión, jamás ha participado de un desacuerdo ni ha impuesto su idea a otros. A medida que sus fuerzas han ido menguando aún es más prudente y más sabia…vive y deja vivir!!

Aún la tengo a mi lado. Llevo 47 años con este ser que me quiere como jamás nadie lo hará. El día que se vaya sé que a pesar del amor que me pueda dar mi pareja o mi familia, me voy a sentir como si realmente en ese momento me cortaran el cordón umbilical.

Mi madre no es un ser excepcional, ni es la mejor madre del mundo. Nunca ha sido la “mater amatisima” que se fustiga por sus hijos de forma apasionada y casi masoquista. Es auténtica, sin hipocresías….tal cual!!! Siempre ha ayudado mucho a sus hijos de la forma que ha podido y en lo que hemos necesitado.

Ahora soy yo la que le hago de madre, la que la visto por la mañana y la peino y la cuido lo mejor que sé!

Y aunque es cierto que a veces me siento atada o demasiado comprometida por este tema, pienso seguir haciéndolo mientras viva, sin dejar de tener en cuenta que yo también necesito mi espacio o mis salidas con amigos. Mis dos hermanos la quieren tanto como yo y sé que les tengo si les necesito.

A veces la pillo en un momento un poco tierno y me dice… ¿Qué haría yo sin ti? Y yo pienso para mis adentros… ¿Cómo lo haré yo algún día para estar sin ti, Salvadora?

Ha sido siempre y será al fin y al cabo mi “Salvadora”.

Objetivos y Prioridades

A menudo y a nuestra edad, solemos decir que tenemos experiencia de la vida y que sacamos lecciones de las cosas que nos pasan , pero no es verdad. Olvidamos todo.

Lo veo casi a diario a mi alrededor, en familia y amigos. Acabamos perdiendo la perspectiva de lo que es importante y lo que no. Eso, puede parecer algo subjetivo, pero no es así. Hay orden de prioridades en lo que es importante y lo que no y cada cosa debe estar en su lugar y debería afectarnos en proporción.

Salud, techo, agua, luz, comida y trabajo para tener todo eso, es lo básico y primordial. Pensareis leyendo esto, que vaya chorrada estoy diciendo, porque dais por hecho que ya se sabe, pero hay mucha gente que no lo tiene. Muchísima gente. Y hay quien lo da tan por supuesto, que no lo valora.

Si tenemos esto, ya tenemos las fichas para jugar.

Después de la obligación, viene la devoción. Y que es eso? Aquí si que entramos en terreno subjetivo con lo cual dejo de hablar en general para explicar lo único que puedo explicar, que es lo que es para mi.

Me nutro muchísimo de mis relaciones con los demás seres humanos. A veces hasta con los inhumanos animales.

Me nutro muchísimo de la música, que llena gran parte de mi cerebro desde que abro los ojos por la mañana y de los placeres mundanos que no nombraré porque por suerte, la lista es larguísima y haría casi eterno este escrito.

Si cualquiera de esas cosas a las que tengo voluntariamente para placer y felicidad propia y ajena se complica o se enrarece, ya no tiene sentido que forme parte de mi vida.

Fuera de mis obligaciones, que no me disgustan, quiero pasármelo bien y no me importa y creo que lo he demostrado, dar de mí lo que haga falta, para ayudar y colaborar en cualquier tema personal o colectivo,aunque se haga solo por placer, ya que cuando se hace un trabajo con ilusión y por gusto, es doblemente reconfortante.

No hay trabajo mejor que el que se hace porque se quiere.

A partir de ahí, a lidiar con los problemas que si importan y de los cuales depende nuestro todo.

Buscar salidas a los problemas , es un reto casi constante en este juego temporal de la vida, donde no hay retroceso (por mucho que nos gustará esa posibilidad) y la casilla de la muerte solo te toca una vez y no sabes cuando.

Otra de mis prioridades es ser yo misma más que nunca. A nuestras edades, si no tenemos un poco de personalidad, ya no la tendremos. Los reconocimientos siempre se agradecen , me gusta que me los den y darlos, pero no los necesito para saber quien soy, porque nadie como yo lo sabe mejor. Dar mi sincera opinión, sin miedo a desagradar (eso se me pasó hace muchos años) no debe detenernos. No soy sumisa, a no ser que me paguen (y aún así, depende de lo que tenga que hacer…)

No podemos escoger lo que nos pasa, pero si como nos lo cogemos. También a veces, debemos escoger dejarnos llevar por la tristeza o por la rabia. Todo es normal y sano siempre y cuando no domine nuestra vida. Que nada domine nuestra vida.

Y para finalizar este rollo, quiero hacer hincapié en lo importante que es cagarla. Hay que cagarla. Si no, no se aprende. Debemos amar a nuestras cagadas en la vida, tanto como a nuestros aciertos. Seriamos asquerosamente repelentes sino la cagáramos. O peor aún….inhumanos.

Mercè Gustems.

SANTES CREUS O SAINT CROSS CITY

6 de abril de 2010 a las 16:45

En esta nota no voy a hablar de que significa Santes Creus como lugar de interés turístico. Su monasterio incluido en la ” Ruta del Cister” lo podeis ver cuando queráis en internet. Podéis conocer su historia, ver fotos etc etc…

Voy a relatar mis vivencias en este pueblo y los recuerdos que tengo de él. Lo que ha significado para mí y lo que significa en la actualidad. Es cierto que todas mis notas están realizadas desde un punto de vista personal, que no soy nada objetiva, pero uso este medio como vía para expresarme y compartir lo que siento y lo que opino.

Los recuerdos de la niñez respecto a Santes Creus no son maravillosamente agradables. Veníamos muy poquito, pero algunos veranos allí me llevaban mis abuelos. La verdad es que me aburría bastante!. Mis abuelos paternos eran muy mayores y me sentía un poco sola.

Aunque siempre ha habido gente que venía a visitar el monasterio no había el ambiente que hay ahora. Las instituciones no lo promocionaban tanto. Desde que se hizo cargo la Generalitat de su gestión, en verano es un hervidero de gente y en la época de las “calçotadas” hasta tienen que dirigir el tráfico para decirles a los conductores donde pueden aparcar, algo muy chocante teniendo en cuenta que solo se circula por una sola calle.

En la época de cuando os voy a hablar (1967 o 68) aproximadamente, despues de comer, el pueblo se convertía en un pueblo fantasma. Hacía (y hace) mucha calor en verano y todo el mundo hacía la siesta. Yo me iba a la cama, pero en vezde dormir, jugaba. Me imaginaba que tenía una tienda y sentada sobre la cama “vendía” a las imaginarias clientas todo aquello que encontraba por los cajones..abanicos, estampitas, pañuelos, postales…etc etc.. Lo más fuerte del tema es que hablaba en voz alta con mis “clientas”….en fin, que hablaba sola!!! Y voy a confesar que no se si es debido al hecho de jugar sola pero esa costumbre se ha instalado en mi disco duro y cuando estoy sola y no me oye nadie…pienso en voz alta!!!

La única distracción o salida que hacíamos con mis abuelos era caminar los 2 km. que separaban Aiguamurcia de Santes Creus para ir a ver unos parientes. Yo disfrutaba del paseo y creo que en vez de 2 km de ida y 2km de vuelta yo hacía el doble, ya que mis abuelos andaban despacito y yo corría delante y detrás de ellos todo el tiempo. Estar en Aiguamurcia con la familia era un martirio. La familia de payeses tenían cerdos justo en la entrada de su casa. Sentarse con ellos en la cocina, oyendo las “conversaciones de mayores” era un continuo espantar moscas, de las cuales los de Aiguamurcia hacían caso omiso. Las veía pasear por sus caras sin que ellos hicieran nada para espantarlas. Tenían una perfecta relación con ellas, mientras yo estaba todo el tiempo moviendo piernas y brazos. Estaba tanto siempre con familia mucho más mayor que yo que cuando venian mis padres (que también eran mayores para mí) me daba la sensación de que venía la juventud. (Mis hermanos trabajaban y salían a su rollo!! Mi abuelo Benet , mi abuela Mercè y yo, los esperábamos en la entrada del pueblo cuando desde la terraza veníamos venir por la carretera el viejo “Austin”. Se me abría el alma!!!

Sería injusto si dijera que mis abuelos no hacían lo que podían por distraerme. Mi abuelo Benet era muy payaso. Jugaba conmigo. Me enseñaba en la terraza por las noches las constelaciones. Escribiendo esta nota ,he mirado hacia el cielo y he visto “el carro” que me enseñaba mi abuelo. Ha sido para mí como una señal, como si me abuelo me dijera “Estoy viendo tu nota y no es justo, te olvidas de cuando te decía que tenía el poder del trueno”. Me hacía contar hasta 10 después de un relámpago y me decía …ahora haré que truene..y tronaba. Yo creía que lo hacía él!! O cuando pasaba su mano por su cara como si fuera un telón, cambiando su expresión cada vez como si fuera un mimo. Yo me hartaba de reír!!! Me olvido también del “Pepito” un señor tan mayor como mis abuelos que por las noches fumaba su pipa en un lugar concreto del pueblo y me venía a buscar para que le hiciera compañía.

Entrada la adolescencia ,Santes Creus no era algo aburrido, era directamente un castigo!! Ir a Santes Creus un fin de semana significaba un fin de semana sin discoteca, ni baile, ni amigos y en esa época estaba tan borde que no podía disimular mi asco ni mi cabreo. Cuando volvíamos a Barcelona, pasábamos antes por Aiguamurcia y yo ni siquiera me dignaba a bajar del coche para saludar. ¡Pobre familia de Aiguamurcia! Con lo buena gente que son y lo gilipollas que fui con ellos!!. Huelga decir que con el tiempo he compensado ese desprecio y ahora nos queremos mucho. Después las cosas cambiaron…cuando fui más mayor se convirtió en lugar de juergas con los amigos. Llevarlos allí cenar en la terraza (a veces con velitas) fumar, beber, música….ayyyy, si mis abuelos me hubieran visto, me hubieran dado una buena colleja!!! Recuerdo alguna vecina chafardeando detrás de la persiana sin darse cuenta que si tenía la luz encendida, su silueta se dibujaba descaradamente haciendo pensar en alguna escena de “Psicosis” del Alfred Hitchcock.. y yo disfrutaba escandalizando!! jejeje!! Más tarde cuando me casé (en el monasterio, como mis antepasados) se convirtió un poco en la guarida o en el refugio donde mi marido y yo, que vivíamos con mis padres, podíamos en vacaciones estar enteramente solos. Pero la verdad es que como la casa es vieja de morirse, hicimos muchas vacaciones pintando y arreglando cosas. Le he puesto mucha ilusión a este viejo “piso de payes”( como yo lo he catalogado..) Era feliz viendo el antes y el después de una obra, haciendo fotos y pensando en un sentido romántico de las cosas, lo contentos que estarían mis abuelos y mis padres por no dejar ir ni abandonar un pequeño patrimonio, que ya no por su valor monetario, sino por ser parte de sus raíces y las de mis antepasados podría con pocos recursos y de alguna manera conservar. Queda mucho por hacer, porque una casa hay que atenderla siempre, y lo que se hace en una época hay que rehacer en otra.

Actualmente, esta casa significa para mi, la desconecsión de la vida urbana que tanto me gusta, que aunque es la que prefiero, no deja de tener encantos de los que no disfruto en Barcelona. Aún así y si no fuera por necesidad, no quisiera vivir en Santes Creus todo el año. No me imagino, en invierno a las 5 de la tarde, de noche, nadie en la calle, silencio absoluto en un pueblo tan pequeño. Porque hay pueblos y pueblos…. A pesar de todo lo que siento y si por circunstancias de la vida tuviera que desprenderme de ella, aunque con pena, lo haría…no se puede anteponer el romanticismo a la realidad!! La vida da muchas vueltas y nunca sabe uno donde irá a parar, pero de momento y mientras pueda, quisiera que Santes Creus fuera lo que es ahora…noches de verano bulliciosas y fresquitas con su fiesta mayor, calçotades en invierno, un lugar para escaparse con los amigos del follón de Barcelona y algo bello y lleno de historia para mostrar y disfrutar. Si. Creo que mis abuelos estarían felices de que se mantenga lo que ellos crearon, algo de lo que somos, porque creo que las casas, aunque solo sean caparazones en los que vivimos se “impregnan” de sus habitantes y de su historia.

Mi modernísima cocina de Santes Creus.

Los “extraños” no siempre son “raros”

Cuando los padres advierten a sus hijos que no hablen con “extraños” deberían definir muy bien ese calificativo. mis padres en 1970 me advirtieron de eso, pero en mi imaginación de niña un extraño era un señor con una capa negra y largos colmillos, alguien tétrico y repelente que pululaba por las noches.

Cuando aquel día me diriji hacia el colegio, la calle estaba llena de gente y del bullicio que genera la entrada a tal lugar.
Mi colegio era de monjas y cuando aquel señor regordete y con gafas me pidió que me acercara a él desde la puerta de la iglesia , no se me ocurrió pensar que me estaba llamando un extraño. Su aspecto era tan sumamente normal que en ningún momento sospeché nada.
Cuando me acerqué a él, me hizo entrar en la iglesia (parecía un lugar seguro eh?) argumentando que estaba revisando la instalación de la luz y necesitaba a alguien para que tirara de un cable cuando él lo dijera, y estaba solo en aquel momento.
Era una horrible y barata excusa sin sentido pero para mí entonces sonó de lo más lógico y normal..

Una vez ya dentro de la iglesia, me cogió por la cintura y me subió a una tarima de madera que había en el confesionario para apoyar los brazos. Debía , según él ,de tirar de un hilo cuando me lo pidiera.. Noté que al alzarme lo hizo más de lo que era necesario y sus manos estaban temblorosas, pero seguí sin sospechar nada.
Una vez allí y con una diferencia de altura muy superior a él, me cogió por
los tobillos y empezó a pasar su lengua por mis piernas.

Supongo que aquello solo duró unos segundos pero yo me quedé paralizada. Justo entonces sonó la campana del patio del colegio y que advertía del comienzo de las clases.
Entonces fue cuando reaccioné y siempre que oigo la frase “salvados por la campana” recuerdo ese momento. Salté desde la tarima y él me sujeto, pidiéndome que no me fuera, yo le dí un golpe con la cartera del cole y salí corriendo.
Cuando llegué a la puerta del cole estaba deshecha en llantos. Mis amigas
acudieron a mí intentando saber que me pasaba. LO EXPLIQUE.
Fueron a buscar a la “señorita” o sea la profesora y TAMBIÉN SE LO EXPLIQUE.
No recuerdo que me dijo ella…estaba tan asustada que solo podía llorar.
Muy al contrario de lo que deberían haber hecho (llamar a
mis padres o llevarme a casa) asistí a clase como si nada hubiera ocurrido.

Obvia decir que toda la tarde estuve absorta con este “incidente”.
NADIE ME DIJO NADA MAS. NADIE SE MOVILIZÓ
EN NINGÚN SENTIDO!!!!

Cuando llegué a casa no conté nada. Para mí, mi casa era llegar a la
salvación, un lugar donde no había extraños y donde desconectaba de todas las cosas
exteriores que podían afectarme. Pero la verdad es que estuve mucho tiempo pensando en aquel hombre y su lengua subiendo por mis piernas…
Sé que esta experiencia es de risa comparada
con la que habrán tenido que sufrir otros niños y niñas en manos de gente así, pero para mí en aquel entonces fue un recuerdo recurrente durante meses…

En fin…..no hace muchos años , una sobrina mía se casó y necesitaba la fe de bautismo para casarse por la iglesia.
Ella fue bautizada en aquella iglesia y fui  a las oficinas de la parroquia para
solicitarla. El actual cura me dejó un momento sola en la oficina para ir a buscar en los
archivos. Yo me levanté de la silla y empecé a mirar las fotos que habían colgadas en la
pared. Fotos de colectivos en ayudas sociales…etc..etc..

Y en una foto tuve un FLASH! Vi a un señor que se parecía taaaaanto al señor regordete y con gafas…no dije nada, porque mi memoria después de tanto tiempo podría traicionarme, ni siquiera le pregunte al señor cura quien era!!

No tengo una idea muy clara de porque explico esto ahora y en este medio… Supongo que de alguna forma trato de “denunciar” el mutismo de la época. Es cierto que el tema de la pederastia nos bombardea a través de los medios de comunicación, convirtiéndolo a veces en espectáculo y morbo. Pero a pesar de eso, creo que era peor la manera de hacer de entonces.

Si esto hubiera ocurrido ahora, esa niña hubiera tenido atención psicológica, se hubiera abierto una investigación y si hubieran mercè nenapillado al tipejo me habrían hecho identificarle…Y también lo explico para que quien haya
tenido la paciencia de leer esto hasta el final sepa aclarar a sus hijos que
…los”extraños”, no siempre son raros.

Cuando un objeto cobra alma..

Cuando mis padres lo trajeron a casa en 1946, no era un objeto desconocido para ellos. Mientras mi padre estudiaba en un colegio de curas en Tarragona, allá por el año 1926 y se alojaba en casa de unos parientes…él ya estaba allí.

De todos los objetos que uno conoce, aprecia y quiere, este es para mí, uno de los más preciados.
Me pregunto cuantas veces al día lo miro y lo he mirado durante toda mi vida y en diferentes circunstancias. ¿Que hora es?

¡Con que diferentes estados de ánimo hacemos eso a lo largo de nuestra vida! ¡Y que poco pensamos en el objeto en cuestión!
Recuerdo lo que me molestaba y aún a veces me molesta, que en lo mejor de la película,el reloj va y te toca los cuartos, las horas …y las narices. y también lo agradable que es estar en la cama y oír su sonido, aunque la verdad es que después de oírlo durante 47 años ya ni lo “oigo”.

Lo único que pide a cambio de su longevo servicio es que le den cuerda una vez a la semana y apurando mucho cada quince días.
Ni una reparación, solo un repaso y ajuste y una restauración de su madera que envejecida por el tiempo, nos atrevimos a realizar.
Ya hace mucho tiempo que el pobre no “pega” con ningún mobiliario. Es como un ser surgido del pasado y vive en este siglo mostrando aún su propia antiguedad.

Pero vaya yo a donde vaya y mientras quiera él decirme que hora es….vendrá conmigo, y me lo volveré a mirar un sinfín de veces con diferentes estados de ánimo.

No sé hacer poesías, pero si supiera..una sería sin duda para él…..¡¡ El reloj de mi vida!!

 

Lo que sabiamente escogí vivir…

Con la perspectiva que dan los años, cada vez estoy más orgullosa y feliz de haber vivido en la Barcelona del 79 y principios de los 80.

En primer lugar porque conocí casualmente a un grupo de gente en los que confluían tres cosas que me volvían loca. El Rock and Roll, una estética diferente a lo que estaba estipulado por la sociedad actual y el hecho de que eran con diferencia, un sector a parte del resto de la gente joven. En mi casa habían entrado muchos discos desde siempre, pero había ciertos personajes del r’n’r clásico que no había oído en mi vida.

Conocía, por el Popular 1, a Loquillo, y la verdad es que me imponía un montón estar a su lado (aunque creo que lo disimulaba muy bien) porque era muy consciente de que ya entonces era un personaje. Curiosamente ahora que es mucho más famoso, yo también soy gata vieja y aunque le rindo cierta pleitesía lo veo más como lo que es. ¡Un tío que impone, pero un tío al fin y al cabo!

En realidad y muy al principio, nuestras actividades por la tarde se basaban en apoyar el culo en una valla de color negro que había en la esquina de Pelayo, delante de la discoteca “Giorgia” y dejarnos mirar. O ir al jardín de la universidad a probar unos porretes. Uy! que malos!

Pero estaba claro que aquello era mucho más….

Surgían muchos grupos en todas partes de España, pero en cuanto a r’n’r, Barcelona se llevaba la palma. Las discográficas ávidas siempre de lo comercial, no apoyaban para nada a grupos de los cuales consideraban no tenían un númeroso sector de público, o intentaban modificar las letras o la música, o ambas cosas, siempre para hacerlo más pegadizo o comercial o a su manera de entender, provocativo, pero en realidad no era la provocación lo que les privaba sino la venta pura y dura. Supongo que no se ha avanzado un ápice en esto.
Por aquel entonces “Los Rebeldes” eran unos recién nacidos y el Loco estaba a punto de formar su banda. A veces era una lucha el simple hecho de cobrar después de un concierto. No estaban los poderes fácticos muy de nuestro lado o la sensación que yo tenía era la de que se reían o pasaban de nosotros simple y llanamente.
Pero era al menos para mí una sensación que me llenaba de oxigeno, sentirme formar parte de todo aquello. El mero hecho de ir por la calle o coger el metro era ya una cuestión de estilo. Eso no te lo paga nadie con nada.
Y vivir la música tan de cerca te hace sentirte parte del grupo aunque no fuera así. Canté con rebeldes una canción a dos voces que quedaba bastante bien, pero la verdad es que me moría de vergüenza sobre un escenario. Es paradójico como puedes ir en el 81 o 82 con medias de malla, tacón de aguja, cabello platino y minifalda por la calle y que luego te de vergüenza que te miren en un escenario. ¡Supongo que a todo se acostumbra uno!

Llamar la atención ahora, es algo que tiene bastante difícil la juventud actual, porque todos estamos curados de espantos.
Fue un momento en que la “movida” estaba pariéndose y aunque nosotros estábamos fuera de esa onda tal y como se la entiende, nos estábamos pariendo también a nosotros mismos. De una forma paralela y distinta pero no menos significativa.
Había un montón de grupos en iguales circunstancias que aunque no eran rockers tal y como lo entendíamos entonces, nos llevábamos perfectamente bien. La edad te enseña a no ser radical, porque el arrugar la nariz por algo distinto no deja de ser un prejuicio y es algo que bien que criticábamos en nuestros mayores, o en la sociedad de la época.
Por lo que he ido comprobando tanto el Loco como Rebeldes han confluido por estilos distintos que a veces se encuentran. Porque aunque distintos no se alejan tanto unos de otros. El r’n’r tiene una base que no se explicar.
Si me tuviera que morir mañana y me dieran la oportunidad de volver a vivir algo del pasado, aunque he tenido muchos momentos felices en mi vida uno de ellos seria ese, sin duda. Era joven, guapa, estaba enamorada y mi única preocupación era que no me dejara mi novio y estar a la altura de las circunstancias. No pensaba en el futuro, ni en los planes de jubilación, ni en la casa, ni en la familia, ni en la pasta, ni en la salud, ni en el trabajo, ni……en lo que luego la vida te depara por sus santos cojones.

Puede que me arrepienta de cosas que no he hecho, pero de las que he hecho……ninguna!
Pero aun hoy, a mi edad de 46 tacos, me sigue llenando de oxigeno el r’n’r, todavía se me acelera literalmente el corazón con ciertas notas y por lo que veo a mi alrededor esta enfermedad no se cura!!

El Rock and Roll es una enfermedad crónica.

loco fin de año

 

Educación y convivencia

Hay cosas en la educación que me dieron mis padres que se me quedaron grabadas a fuego y otras que no tuvieron cabida en mi forma de ser. No hablo solo por mi misma ya que obviamente eso nos a pasado a todos… (y me niego a decir todos y todas).

Una de esas cosas que se quedaron instaladas en mi disco duro fue la de no ser desagradable con nadie y que hay muchas formas de decir las cosas. Me enseñaron que se puede decir tu verdad o expresar tu opinión sin ofender. Inevitablemente todos mentimos a veces, las llamadas “mentiras piadosas”. Son mentiras que no hacen daño a nadie y que nos hacen quedar bien cuando por algún motivo poderoso decir la verdad nos pone en una situación delicada o nos acarrearía alguna nefasta consecuencia expresándola..

Ser amable significa “digno de ser amado”. Es algo bastante fácil y que se puede realizar sin caer en la hipocresía. Una de las reglas para este objetivo es no alzar la voz que le da a cualquier expresión un tono de riña, con que lo único que podemos esperar es que la persona a la que nos dirijamos se sienta agredida por el tono y responda agresivamente, con lo cual, ya la hemos liado.
Otra regla muy importante es no utilizar palabras malsonantes, no insultar, ya que la reacción será la misma que acabo de contar. Agresión por agresión.
Curiosamente he podido comprobar que las personas que se autodenominan “sinceras” caen también en ser maleducadas y no es necesario. A menudo estas personas son muy sensibles a cualquier crítica que se haga hacía ellas y sus normas de sinceridad solo las admiran cuando son realizadas por su persona, jamás por los demás.
Otra falta de respeto es reírse en la cara de la persona que comete un fallo. Cuando cometes un fallo, la risa ajena humilla. Hay que reírse de las situaciones cómicas de los demás solo y exclusivamente si lo hace antes esa persona ya que te está autorizando a hacerlo y nunca recordarle esa situación una y otra vez, pues siempre una cagada es algo humillante como para que encima te la recuerden.
Estoy convencida que con un poco de esfuerzo, se pueden encontrar las palabras adecuadas para entenderse o no, pero sin enfadarse ni disgustarse y una de las formas de poder hacerlo es hacer el esfuerzo mental de ponernos en el lugar del otro antes de hablar.
También es un error muy común es pensar lo que vas a contestar sin escuchar lo que te están diciendo. Hay que tener paciencia de escuchar el discurso del otro para poder contestar lo que tengamos que decir en relación a eso, sino caemos en dos monólogos y no en una conversación. (Esto es algo que podemos ver en cualquier debate ).

Guardar nuestros enfados para cosas que realmente afecten a nuestras vidas o las de los demás, no por tonterías que pasarán sin pena ni gloria. De mí me han dicho que dicen que paso de todo, no es así, de hecho, no paso de nada. Solo reservo toda mi pasión o exaltación para cosas que realmente puedan afectar o cambiar mi vida. Enfadarse por detalles es absurdo, una pérdida de tiempo y energía inútil que nos va a hacer daño mental y físico.

La humildad está muy poco valorada. Las cosas buenas que tenemos deben reconocerlas los demás, no nosotros, solo así sabremos que no es solo una apreciación nuestra, pues en el fondo todos tenemos un buen concepto de nosotros mismos.
De verdad, no es tan difícil y nos puede ahorrar muchas enemistades y conflictos innecesarios. Mandar a tomar por el culo a quien no nos gusta no hace falta . Alejar a las personas que no nos gustan de nuestras vidas ya es eso.. No se trata de caer bien a todo el mundo, eso ya lo he intentado y es imposible, se trata sencillamente de estar bien con nosotros mismos y saber y entender que si a alguien le caemos mal no es porque nos lo hayamos ganado a pulso, es porque con algunas personas no puede ser de otra manera.

Con todo esto no trato de dar ninguna lección, pues si lo fuera yo también debo tomar nota de mis propias reflexiones. Es solo eso, una reflexión y una propuesta a compartir de mí y para todos…(y me niego a decir todos y todas)

 

Historias de barrio

Cuando mis abuelos paternos decidieron trasladarse a vivir de Santes Creus a Barcelona fue un paso y un cambio de vida muy importante para ellos.

Mi abuelo Benet estaba cansado de luchar con una tierra que no era suya de sol a sol para que luego las inclemencias del tiempo echaran toda la labor de meses por la borda. Antes no había ayudas de la C.E.E ni seguros a los que acogerse.

Cuando llegaron a Barcelona y se establecieron en el Poble Sec mi abuela Mercè apenas sabía hablar en castellano y estaba un poco escandalizada por el ritmo frenético de la ciudad. Montaron una granja-lechería y lucharon como cosacos con un éxito importante.

La gente hacía cola en la calle de buena mañana para comprar nuestra nata (que por cosas del destino, nunca llegué a probar pues cerraron el negocio en el 62, justo cuando nací yo para pasar a ser distribuidores de leche).

Mi barrio estaba habitado por personas trabajadoras, luchadoras y sencillas. Era como un pueblo donde todos los vecinos se conocían, se ayudaban y vivían el día a día juntos, donde sacaban la silla a la calle y se contaban las anécdotas del día, de la familia, de la vida…
No les hacía falta para nada el facebook pues en cualquier casa y sobretodo en la mía la puerta estaba siempre abierta para cualquiera y en cualquier momento.

Vivían las relaciones sociales durante todo el día y con mucha gente, y de mi recuerdo y gracias al comportamiento siempre prudente y serio de mi familia nunca hubo ningún conflicto o problema.

Mi abuela Mercè era alguien muy especial que incluso aún a día de hoy algún vecino o vecina me recuerda con mucho cariño. Buscaba trabajo a quien se lo pedía, calmaba los malos humos de la gente deprimida, nunca se metía en la vida de nadie, pero si alguien la necesitaba allí estaba ella siempre..poniendo paz, sabiendo escuchar. Si pudiera definirla en una sola palabra esa sería SERENA!!!!
Supongo que en más de un barrio la vida sería así.

Con el paso del tiempo y tal y como es ahora nuestra sociedad actual mi barrio es muy distinto. Aún quedan vecinos de mi niñez, que me quieren y yo los quiero como si fueran de la familia, pero por ley de vida se van hiendo…
Tal confianza había antes entre los vecinos que recuerdo anécdotas curiosas como la vez que el Sr. Paco de la pescadería ,estaba cargando el maletero de su coche para irse a una casa que tenía en las afueras y mi padre justo en aquel momento salió a tirar la basura. Sin que él le viera ni corto ni perezoso le metió la basura en el maletero de su coche. La cara que se le quedó al Sr. Paco y a su mujer Conchita cuando descargaron el maletero una vez llegados a su destino me hubiera gustado mucho verla…..Por lo que nos contaron después, los dos se miraron a la cara y dijeron…”El Joan, cagon la mare que el va parir”…..

O la vez que el Sr. Pere (un señor muy mayor y muy supersticioso) le fardaba a mi abuelo Benet de los zapatos tan buenos que se había comprado…mi abuelo le dijo..”Haces bien de comprarte estos zapatos, pues probablemente serán los últimos que te compres…” Al día siguiente el Sr. Pere se compro otros zapatos…jajajajaj!!!!
Así eran de cabroncetes los vecinos de entonces siempre desde el cariño y porque había suficiente confianza..pues ahí estaban también para fiar la leche a las familias que no llegaban a fin de mes o acudir a un parto casero (todos los partos eran caseros) como si de comadronas se tratasen….En fin, estaban en todo y para todos…

Durante la guerra mi abuelo Benet estaba condenado a muerte por haber matado a un cura en Lleida, y él jamás mató a nadie y nunca había estado en Lleida…se libró de esta pena gracias a una vecina que era amante de un juez….cuantas anécdotas por contar…no había tele, no redes sociales, ni puñetera falta que hacían. La vida era en vivo y en directo como debe ser…

Ahora el Poble Sec está lleno de inmigrantes, algunos de ellos se encuentran en la misma situación que mis abuelos cuando llegaron aquí, montando un negocio y luchando por sobrevivir, eso les honra y se merecen todos mis respetos.
A otros me gustaría darles una patada en el culo y mandarlos a su pueblo, pues solo son causa de conflictos, problemas, peleas y cosas peores que paso de mencionar…..

Vivimos en otra época y no podemos darle la espalda. Yo soy la primera muestra de ello, metida todo el día en el despacho y adicta al facebook….pero no es al facebook a lo que soy adicta…..es a la comunicación, a la gente, con sus pros y sus contras que aunque a través de una pantalla, están ahí y son también reales…

Te pueden engañar virtualmente o también en persona, son los riesgos que se corren por relacionarte o simplemente por vivir.., pero lo asumo con todas sus consecuencias, porque el día en que no nos interese la comunicación y seamos tan asquerosamente autosuficientes para no necesitar nada de nadie, desde mi punto de vista dejaremos de ser en gran parte HUMANOS!

Felicidades a quien pueda empezar y acabar en si mismo…a mí me faltan notas para esa canción…